miércoles 4 de enero de 2012
Declaran ilegal la detención de madre y hermana de Matías Catrileo y demás manifestantes
El Martes 3 Enero más de 100 personas caminaros por el centro de Temuko demandando la baja de Walter Ramírez, asesino de Matías y aún en funciones en Aysén, así como que el resto del mando asuma la responsabilidad de este asesinato comprobado por los tribunales de justicia chilenos. Allí en la Gobernación fueron arrestadas la madre y hermana de Matías Catrileo mas otros 8 manifestantes.
Hoy el juzgado de Garantía de Temuco dictaminó hoy como ilegales las detenciones de ellas y la de otros 8 manifestantes detenidos ayer mientras se realizaba la conmemoración del cuarto año del asesinato del joven mapuche.
Con la noche que pasó detenida, Monica Quezada cumple más tiempo en un calabozo que el asesino de su hijo, ya que cuando Ramírez estuvo bajo cautela lo hizo al interior de la Comisaría de Fuerzas Especiales de Temuco.
Fotos: Alejandro Stuart, A.R.I. Asociación de Reporteros Independientes.
jueves 17 de noviembre de 2011
Declaración Pública
Comunicamos a
nuestros compañeros, colegas y amigos, que el fotógrafo Cristián Daniel González Henríquez,
ya no pertenece a nuestro Sindicato, conforme a una resolución unánime de la
asamblea de socios. Por consiguiente esta persona no podrá usar los distintivos
de nuestra organización.
Si otro
particular.
Asamblea de
Socios del Sindicato ARI
Santiago, 18 de Noviembre de 2011
lunes 14 de noviembre de 2011
PACHANGA PRO FONDOS SINDICATO ARI
Con el objeto de aunar recursos y publicar un libro con nuestro trabajo, invitamos a todas y todos a una fiesta, peña, pachanga y todo
sábado 12 de noviembre de 2011
Contrainformación: ¿qué es contrainformación?

¿Has sentido alguna vez el deseo de abandonar la lectura de periódicos y romper tu televisor?
En tal caso:
a) Has entendido que los diarios, la radio, la televisión son los vehículos más groseros de la mentira. No solamente nos alejan de los auténticos problemas - del "¿cómo vivir mejor?" que se plantea concretamente cada día -, sino que además nos empujan a identificarnos con unas imágenes prefabricadas, a situarnos de manera abstracta en el lugar de un jefe de Estado, de una vedette, de un asesino, de una víctima, en suma, a reaccionar como si fuéramos otra persona. Las imágenes que nos dominan es el triunfo de lo que no somos y de lo que nos expulsa de nosotros y nosotras mismas; de lo que nos convierte en objetos a clasificar, etiquetar, jerarquizar, según el sistema de la mercancía generalizada.
b) Has entendido que existe un lenguaje al servicio del poder jerarquizado. No está solamente en la información, la publicidad, las ideas preconcebidas, las costumbres, los gestos condicionados sino también en todo lenguaje que no prepare la revolución de la vida cotidiana, en todo lenguaje que no esté al servicio de nuestros placeres.
c) Has entendido que el sistema mercantil impone sus representaciones, sus imágenes, su sentido, su lenguaje cada vez que se trabaja para él, es decir, la mayor parte del tiempo. Este conjunto de ideas, de imágenes, de identificaciones, de conductas determinadas por la necesidad de acumulación y de renovación de la mercancía constituye el ESPECTÁCULO en el que cada uno de nosotros y nosotras desempeña el papel de lo que no vive realmente y vive falsamente lo que no es. Ello se debe a que el rol es una mercancía viviente y la supervivencia un malestar interminable.
d) Has entendido que el espectáculo (ideologías, cultura, arte, roles, imágenes, representaciones, palabras-mercancías) es el conjunto de las conductas sociales por las que el ser humano entra en el sistema mercantil, participa en él en contra de sí mismo, convirtiéndose en objeto de supervivencia - mercancía -, renunciando al placer de vivir realmente para sí mismo y de construir libremente su vida cotidiana.
e) Has entendido que sobrevivimos en un conjunto de imágenes a las que nos sentimos obligados a identificarnos. Cada vez actuamos menos por nosotros y nosotras mismas y cada vez más en función de abstracciones que nos dirigen según las leyes del sistema mercantil (beneficio y poder).
f) Has entendido que carece de importancia que los roles o las ideologías puedan ser favorables u hostiles al sistema dominante puesto que permanecen dentro del espectáculo, del sistema dominante. Sólo lo que destruye la mercancía y su espectáculo es revolucionario.
En realidad, ya estás harto/harta de la mentira organizada, de la realidad al revés, de las muecas que imitan la vida auténtica y que acaban por empobrecerla. En realidad ya estás luchando, conscientemente o no, por una sociedad en la que el derecho de comunicación real pertenezca a todos y todas, en la que cada uno de nosotros y nosotras pueda dar a conocer lo que le interesa gracias a la libre disposición de las técnicas (imprentas, telecomunicaciones), en la que la construcción de una vida apasionante liquide la necesidad de desempeñar un rol y de conceder más importancia a la apariencia que a la auténtica vida.
http://pensamiento.kinoki.org/contrainformacion/contrainfo.htm
Los medios trituran nuestras complejidades
Jueves 10 de noviembre de 2011 Las perversiones del sistema de comunicación de masas, al descubierto. Las imitaciones de los sistemas de comunicación alternos, desnudadas. María Galindo, de Mujeres Creando (Bolivia), habló en Argentina y llamó a construir alianzas indigestas, a romper la lógica del "encajonamiento" de los medios hegemónicos.

Las alianzas ‘legítimas’, explicó, son las alianzas entre iguales (“Lesbianas con lesbianas, jóvenes con jóvenes”). En cambio, las alianzas insólitas son las capaces de romper el aislamiento del sujeto.
Por Redacción Ecodías
La intervención de María Galindo en el I Congreso de Periodismo Autogestionado tuvo sus particularidades que la diferenciaron, tal vez, del resto de los panelistas. De entrada, la fundadora del movimiento feminista Mujeres Creando de Bolivia lanzó al público frases como: “No hay nada más parecido a un machista de derecha que un machista de izquierda”, “Mujer, no me gustas cuando callas, porque estás como ausente” o “Mujer que se organiza no aguanta más palizas”.
Luego de ello, Galindo avisó que tenía que vestirse y así fue que con hojas de diario comenzó a cubrir su cuerpo hasta hacerse una corona de fotos. Ahora sí, Galindo ya estaba lista para hablar y su exposición fue clara, mostrando una mirada novedosa y, por qué no, incómoda. Galindo comenzó a hablar de los medios de comunicación calificándolos como un sistema de asignación de lugares e identidades. Es decir, desde una visión los medios parecerían democráticos porque brindan un espacio para todos y todas: jóvenes, discapacitados, mujeres, indígenas, desempleados trabajadores, etcétera. Sin embargo, esa capacidad de dar un lugar lejos está de ser un sistema inclusivo: “Para cada identidad un cajón, un cajón que te encajona”, señaló Galindo y agregó: “Eso de la exclusión, en realidad yo creo que no es tan así, yo creo que es mucho más perverso el sistema de inclusión porque es mucho más sutil. Te asignan un lugar y tu identidad como un lugar asignado de pertenencia”.
Luego, cada asignado utiliza ese espacio como propio cuando en realidad le fue brindado por otro, en este caso: los medios. Tal es así, que ese espacio que uno considera propio está allí para que se toquen determinados temas que también son asignados. Reflexionando, uno puede darse cuenta claramente que cada sector habla de sus temas; los trabajadores de los suyos, determinados movimientos u ONGs de trata, tráfico o violencia de género, igual. Parecería que sólo pueden tratar esas temáticas y que el resto les son vedadas: “Por lo tanto este sistema de inclusión es un sistema de asignación de lugares, pero también es un sistema de asignación de temas y de contenidos. Los lugares y contenidos constituyen juntos lo que nosotras llamamos el guión oficial. La puta tiene un guión oficial, la lesbiana tiene un guión oficial, el trabajador tiene un guión oficial...”. Galindo resaltó que son guiones destinados a ser repetidos rutinariamente “casi en un ritmo idiota, día por día, o año por año, año tras año y día tras día. Y estás condenado a repetir tu guión oficial desde ese lugarcito de identidad nacional”.
Consecuencia jodida
Hasta aquí, el escenario planteado que ocurre diariamente. Ahora bien, ¿cuáles son los resultados de todo ese proceso que promueven los medios a través de este sistema de asignaciones? La consecuencia jodida, tal como la llamó Galindo, es por un lado la homogenización: “Todas las lesbianas, los maricones, las trans, convertidas en una”. Reducidas a la singularidad por la “homogenización violenta y triturante de tus complejidades”. El mismo ejemplo vale para los indígenas, los trabajadores y demás grupos asignados que terminan, remarcó Galindo, en una fragmentación propia del neoliberalismo: “Esa fragmentación de cajones aísla a uno del otro, a la otra de la otra, cada quien con su cajón, con su lugar de asignación y con su guión, aislados uno del otro”.
Otra de las consecuencias u operación, y aquí sí se acentúa más el papel de la mujer en este sistema, es el tema de la masculinización: “Resulta que todos estos sujetos son masculinos por lo tanto para las mujeres hay un solo cajoncito. Entonces, están los discapacitados, los gays, los afros, los indígenas y las mujeres. Es una asignación, además de otras cosas, masculinizante de los diferentes lugares de pertenencia, identidades o como quieran llamarle”.
Al ocurrir esto se produce otro problema que es la victimización y autovictimización de las mujeres: “Para poder significarte en medio de esa conga de cajoncitos, tu opción es revolcarte en el testimonio de tu dolor, de tu opresión, de tu desgracia pero sin poder verbalizar ni visibilizar lo que te ata”.
Esta es la operación de los grandes medios de asignación de lugares, concluyó Galindo para luego hacer una crítica a la feminización del lenguaje que hacen “las tecnócratas del género” como ONGs o secretarías de gobierno. Al respecto afirmó que son operaciones inocuas y muy fáciles de incorporar en cualquier tipo de sistema de dominación.
Galindo también mencionó otras operaciones del sistema como las mujeres transformadas en un ente biológico convertido en porcentaje y despojadas de su condición política, y volvió a hacer hincapié en cómo se le asignan únicamente algunos temas para hablar “que son parte del guión oficial asignado a la mujer, se han convertido en una especie de solución inmediata, de mecanismos para conseguir fondos, en nombre de visibilizar, de territorio de domesticación de las mujeres”.
Tomar la palabra
Tenemos el escenario, las consecuencias y operaciones, ahora llega el momento de actuar para cambiar ese panorama. Ante el planteo de ¿qué hacer? ante tal situación descripta, Galindo hizo escuchar al público presente un audio de una revuelta de 2003 en el cual se podían oír mujeres llorando y rogando. “Para mí ese llanto es una constatación de que estamos mudas, de que estamos enmudecidas, de que no podemos hablar…”, destacó Galindo y agregó: “No sólo no podemos hablar sino que no podemos encontrar las palabras para hablar”.
Frente a este extravío de las mujeres en cuanto a decir lo suyo, la alternativa es tomar la palabra, construir un lenguaje… simplemente hablar: “A mí no me hablen de medios autogestivos de comunicación o de medios comunitarios de comunicación que no sean capaces de romper con todos los lugares de asignación en esa cajonería. Mientras no se rompa esa cajonería, lo que estamos haciendo desde supuestos medios autogestivos es ratificar el sistema de dominación en el lenguaje, en la comunicación y absolutamente en todo”.
Por esta razón, señaló, se debe quebrar esa lógica de asignación de lugares y ubicarse por fuera de la misma: “Si te colocas por fuera de ese lugar te colocas en un lugar incómodo, difícil, porque no es un lugar asignado, estable”.
Otra propuesta es trascender el discurso reivindicacionista (“Yo soy indígena, yo soy lesbiana”). Salir del lugar autoafirmativo y trascenderlo a través de la construcción de espacios a partir de alianzas insólitas. A modo de ejemplo, Galindo utilizó una metáfora: “Indias, putas y lesbianas, juntas revueltas y hermanadas”. Las alianzas ‘legítimas’, explicó, son las alianzas entre iguales (“Lesbianas con lesbianas, jóvenes con jóvenes”). En cambio, las alianzas insólitas son las capaces de romper el aislamiento del sujeto.
A partir de esas operaciones, “podemos empezar a hablar de tomar la palabra, de desatar voces, de interpelar al poder y además de incomodar allí donde hablemos”.
Ser subversivo
Al finalizar su intervención, la cual fue muy aplaudida, una de las presentes preguntó por aquello de trascender el espacio autoafirmativo debido a que de entrada ya es difícil decir, por ejemplo, “yo soy lesbiana” en una sociedad como la que conformamos. Galindo destacó esa teoría: “Parece una epopeya decir ‘Yo soy...’. Imagínate lo que fue decir yo soy lesbiana, lo recuerdo como si fuera ayer, o lo que nos costó decir tantas cosas justamente en ese proceso autoafirmativo porque durante mucho tiempo, incluso dentro del movimiento feminista, toda nuestra energía, nuestras ilusiones y búsquedas estaban en construir lugares de autoafirmación”.
Todo eso, reconoció, tuvo un costo político, colectivo e individual, sin embargo, recalcó que no vale la pena quedarse en los espacios de autoafirmación ya que han sido colonizados: “Han sido colonizados a través de un guión oficial, a través de políticas de derechos fragmentares, a través de metodologías que me impidan justamente eso, relacionar dónde estoy yo con dónde está, ya no la de mi lado porque la de mi lado, encima, es siempre el reflejo de mí misma, nunca estoy sentada al lado de otra distinta, es grave… Nunca la vi, nunca la besé, nunca la escuché, nunca me encontré con ella ni ella conmigo”.
Por ese motivo, Galindo insistió con la necesidad de alianzas insólitas e indigestas: “Yo no quiero hacer fila para recibir mi plato de derechos con cuatro lesbianas más”. Es subversivo ser insoportables, incómodas y no ser clientas del sistema: “Entonces, salís de la autoafirmación cuando te unes con esa con la que está prohibido unirse”.
(Redacción de EcoDías)
Las alianzas ‘legítimas’, explicó, son las alianzas entre iguales (“Lesbianas con lesbianas, jóvenes con jóvenes”). En cambio, las alianzas insólitas son las capaces de romper el aislamiento del sujeto.
Por Redacción Ecodías
La intervención de María Galindo en el I Congreso de Periodismo Autogestionado tuvo sus particularidades que la diferenciaron, tal vez, del resto de los panelistas. De entrada, la fundadora del movimiento feminista Mujeres Creando de Bolivia lanzó al público frases como: “No hay nada más parecido a un machista de derecha que un machista de izquierda”, “Mujer, no me gustas cuando callas, porque estás como ausente” o “Mujer que se organiza no aguanta más palizas”.
Luego de ello, Galindo avisó que tenía que vestirse y así fue que con hojas de diario comenzó a cubrir su cuerpo hasta hacerse una corona de fotos. Ahora sí, Galindo ya estaba lista para hablar y su exposición fue clara, mostrando una mirada novedosa y, por qué no, incómoda. Galindo comenzó a hablar de los medios de comunicación calificándolos como un sistema de asignación de lugares e identidades. Es decir, desde una visión los medios parecerían democráticos porque brindan un espacio para todos y todas: jóvenes, discapacitados, mujeres, indígenas, desempleados trabajadores, etcétera. Sin embargo, esa capacidad de dar un lugar lejos está de ser un sistema inclusivo: “Para cada identidad un cajón, un cajón que te encajona”, señaló Galindo y agregó: “Eso de la exclusión, en realidad yo creo que no es tan así, yo creo que es mucho más perverso el sistema de inclusión porque es mucho más sutil. Te asignan un lugar y tu identidad como un lugar asignado de pertenencia”.
Luego, cada asignado utiliza ese espacio como propio cuando en realidad le fue brindado por otro, en este caso: los medios. Tal es así, que ese espacio que uno considera propio está allí para que se toquen determinados temas que también son asignados. Reflexionando, uno puede darse cuenta claramente que cada sector habla de sus temas; los trabajadores de los suyos, determinados movimientos u ONGs de trata, tráfico o violencia de género, igual. Parecería que sólo pueden tratar esas temáticas y que el resto les son vedadas: “Por lo tanto este sistema de inclusión es un sistema de asignación de lugares, pero también es un sistema de asignación de temas y de contenidos. Los lugares y contenidos constituyen juntos lo que nosotras llamamos el guión oficial. La puta tiene un guión oficial, la lesbiana tiene un guión oficial, el trabajador tiene un guión oficial...”. Galindo resaltó que son guiones destinados a ser repetidos rutinariamente “casi en un ritmo idiota, día por día, o año por año, año tras año y día tras día. Y estás condenado a repetir tu guión oficial desde ese lugarcito de identidad nacional”.
Consecuencia jodida
Hasta aquí, el escenario planteado que ocurre diariamente. Ahora bien, ¿cuáles son los resultados de todo ese proceso que promueven los medios a través de este sistema de asignaciones? La consecuencia jodida, tal como la llamó Galindo, es por un lado la homogenización: “Todas las lesbianas, los maricones, las trans, convertidas en una”. Reducidas a la singularidad por la “homogenización violenta y triturante de tus complejidades”. El mismo ejemplo vale para los indígenas, los trabajadores y demás grupos asignados que terminan, remarcó Galindo, en una fragmentación propia del neoliberalismo: “Esa fragmentación de cajones aísla a uno del otro, a la otra de la otra, cada quien con su cajón, con su lugar de asignación y con su guión, aislados uno del otro”.
Otra de las consecuencias u operación, y aquí sí se acentúa más el papel de la mujer en este sistema, es el tema de la masculinización: “Resulta que todos estos sujetos son masculinos por lo tanto para las mujeres hay un solo cajoncito. Entonces, están los discapacitados, los gays, los afros, los indígenas y las mujeres. Es una asignación, además de otras cosas, masculinizante de los diferentes lugares de pertenencia, identidades o como quieran llamarle”.
Al ocurrir esto se produce otro problema que es la victimización y autovictimización de las mujeres: “Para poder significarte en medio de esa conga de cajoncitos, tu opción es revolcarte en el testimonio de tu dolor, de tu opresión, de tu desgracia pero sin poder verbalizar ni visibilizar lo que te ata”.
Esta es la operación de los grandes medios de asignación de lugares, concluyó Galindo para luego hacer una crítica a la feminización del lenguaje que hacen “las tecnócratas del género” como ONGs o secretarías de gobierno. Al respecto afirmó que son operaciones inocuas y muy fáciles de incorporar en cualquier tipo de sistema de dominación.
Galindo también mencionó otras operaciones del sistema como las mujeres transformadas en un ente biológico convertido en porcentaje y despojadas de su condición política, y volvió a hacer hincapié en cómo se le asignan únicamente algunos temas para hablar “que son parte del guión oficial asignado a la mujer, se han convertido en una especie de solución inmediata, de mecanismos para conseguir fondos, en nombre de visibilizar, de territorio de domesticación de las mujeres”.
Tomar la palabra
Tenemos el escenario, las consecuencias y operaciones, ahora llega el momento de actuar para cambiar ese panorama. Ante el planteo de ¿qué hacer? ante tal situación descripta, Galindo hizo escuchar al público presente un audio de una revuelta de 2003 en el cual se podían oír mujeres llorando y rogando. “Para mí ese llanto es una constatación de que estamos mudas, de que estamos enmudecidas, de que no podemos hablar…”, destacó Galindo y agregó: “No sólo no podemos hablar sino que no podemos encontrar las palabras para hablar”.
Frente a este extravío de las mujeres en cuanto a decir lo suyo, la alternativa es tomar la palabra, construir un lenguaje… simplemente hablar: “A mí no me hablen de medios autogestivos de comunicación o de medios comunitarios de comunicación que no sean capaces de romper con todos los lugares de asignación en esa cajonería. Mientras no se rompa esa cajonería, lo que estamos haciendo desde supuestos medios autogestivos es ratificar el sistema de dominación en el lenguaje, en la comunicación y absolutamente en todo”.
Por esta razón, señaló, se debe quebrar esa lógica de asignación de lugares y ubicarse por fuera de la misma: “Si te colocas por fuera de ese lugar te colocas en un lugar incómodo, difícil, porque no es un lugar asignado, estable”.
Otra propuesta es trascender el discurso reivindicacionista (“Yo soy indígena, yo soy lesbiana”). Salir del lugar autoafirmativo y trascenderlo a través de la construcción de espacios a partir de alianzas insólitas. A modo de ejemplo, Galindo utilizó una metáfora: “Indias, putas y lesbianas, juntas revueltas y hermanadas”. Las alianzas ‘legítimas’, explicó, son las alianzas entre iguales (“Lesbianas con lesbianas, jóvenes con jóvenes”). En cambio, las alianzas insólitas son las capaces de romper el aislamiento del sujeto.
A partir de esas operaciones, “podemos empezar a hablar de tomar la palabra, de desatar voces, de interpelar al poder y además de incomodar allí donde hablemos”.
Ser subversivo
Al finalizar su intervención, la cual fue muy aplaudida, una de las presentes preguntó por aquello de trascender el espacio autoafirmativo debido a que de entrada ya es difícil decir, por ejemplo, “yo soy lesbiana” en una sociedad como la que conformamos. Galindo destacó esa teoría: “Parece una epopeya decir ‘Yo soy...’. Imagínate lo que fue decir yo soy lesbiana, lo recuerdo como si fuera ayer, o lo que nos costó decir tantas cosas justamente en ese proceso autoafirmativo porque durante mucho tiempo, incluso dentro del movimiento feminista, toda nuestra energía, nuestras ilusiones y búsquedas estaban en construir lugares de autoafirmación”.
Todo eso, reconoció, tuvo un costo político, colectivo e individual, sin embargo, recalcó que no vale la pena quedarse en los espacios de autoafirmación ya que han sido colonizados: “Han sido colonizados a través de un guión oficial, a través de políticas de derechos fragmentares, a través de metodologías que me impidan justamente eso, relacionar dónde estoy yo con dónde está, ya no la de mi lado porque la de mi lado, encima, es siempre el reflejo de mí misma, nunca estoy sentada al lado de otra distinta, es grave… Nunca la vi, nunca la besé, nunca la escuché, nunca me encontré con ella ni ella conmigo”.
Por ese motivo, Galindo insistió con la necesidad de alianzas insólitas e indigestas: “Yo no quiero hacer fila para recibir mi plato de derechos con cuatro lesbianas más”. Es subversivo ser insoportables, incómodas y no ser clientas del sistema: “Entonces, salís de la autoafirmación cuando te unes con esa con la que está prohibido unirse”.
(Redacción de EcoDías)
Una mirada sobre el periodismo y sobre una época

El periodista británico Robert Cox brindó en Bahía Blanca una charla titulada “Periodismo y Libertad”. Más temprano, Cox había hablado con la prensa sobre el papel del periodismo, su trabajo durante la dictadura militar y las diferentes visiones sobre lo sucedido en el Terrorismo de Estado.
Robert Cox es un periodista británico que llegó a la Argentina en 1959 para trabajar en el periódico Buenos Aires Herald. Su labor se destacó cuando siendo editor, años después, el Buenos Aires Herald se convirtió -justamente gracias al desempeño de Cox- en el primer medio que informó públicamente los secuestros y desapariciones de personas llevados a cabo por la dictadura genocida instaurada en marzo de 1976. Ese invalorable aporte al periodismo, a la verdad y esa valentía le trajeron como consecuencia su detención de manera ilegal, amenazas de muerte y su posterior partida al exilio.
Más de 30 años después, Cox sigue contando su experiencia, brindando información de importancia al punto de ser testigo en un juicio contra militares, y dando sus opiniones acerca de los años del Terrorismo de Estado, algunas de ellas discutibles. Pero, sin dudas, Cox es una persona abierta al diálogo y al intercambio de criterios. Eso se percibió en su visita a Bahía Blanca para dar la charla “Periodismo y Libertad”, bajo la gestión de la agrupación política Integración Ciudadana.
Por la mañana del jueves 6 de octubre, Cox se presentó en conferencia de prensa para luego compartir un desayuno junto a los periodistas y mantener un ida y vuelta en lo que resultó una buena idea para aproximarse más al pensamiento no sólo de Cox sino también de algunos de los periodistas presentes.
En la conferencia, una de las preguntas fue sobre la idea con la que suelen machacar varios medios hegemónicos nacionales y que refiere a la supuesta falta de libertad de expresión que sufrirían los periodistas bajo el actual gobierno nacional: “Sí hay, yo creo que totalmente hay libertad de expresión, pero hay problemas”, destacó Cox al tiempo que criticó que en los diarios se editorialicen tanto las notas, entendiendo él que la opinión debería ir en la sección editorial del medio: “Las notas tienen que ser información lo más objetiva posible. Yo sé que mucha gente dice que no existe la objetividad pero uno puede tratar de informar solamente y después dejar de lado sus opiniones. Si yo estoy en un diario que tiene una línea formada, es perfectamente bien que el diario va a expresar sus ideas en las columnas editoriales pero en las noticias no. Hoy en día muchas notas son editoriales, tienen opiniones cuando están informando y eso no es bueno”, expresó en su castellano influido por su inglés natal.
¿Se informa sobre la realidad?
Cox expresó su satisfacción por llegar a Argentina y encontrarse con una gran cantidad de medios y de cuestiones interesantes sobre todo en plataformas digitales. Sin embargo, se lamentó de muchas cosas que se dicen y que terminan en violencia verbal. Al respecto hizo referencia a opiniones repudiables que vienen de los sectores ideológicos de derecha e hizo hincapié en la negación que se intenta hacer, desde esos sectores, acerca de lo que pasó durante la dictadura: “Hay gente que quiere negar lo que pasó acá y es muy importante, porque ellos saben lo que pasó. Gracias a los juicios se están sabiendo pero La Nación publica de vez en cuando, Página/12 está cubriéndolo bien, Clarín un poco mejor que La Nación… es un problema”.
Enseguida Cox planteó otro problema que surge cuando se intenta instaurar la llamada teoría de los dos demonios: “Es muy difícil hablar de los dos demonios, yo no sé de dónde viene eso porque no tiene ninguna lógica. Yo entiendo porque está usada la idea de los dos demonios: usan la teoría de los dos demonios para criticar a los dos lados, pero realmente lo que pasó acá con el Terrorismo de Estado fue algo terrible…”.
Pese a ser crítico de esa teoría, Cox agregó: “Lo que pasó antes también era terrible porque hubo actos de terrorismo en ese entonces. Hay gente en el gobierno que en parte ellos están también tratando de negar eso, yo creo que hay que sacar la verdad”.
Cox contó que había escuchado a Claudia Rucci, hija del asesinado dirigente sindical José Ignacio Rucci, y que se sintió muy impresionado al oír su caso y que ella dijera que no quiere venganza sobre lo sucedido con su padre sino saber lo que pasó.
Más allá de este ejemplo expuesto por Cox, llamó la atención la visión del periodista por un lado crítica de la teoría de los dos demonios, pero por otro lado hablando de “terrorismo” antes de la dictadura, sin poner el acento en lo que realmente significa terrorismo y, además, sin hacer hincapié que en caso de haber existido terrorismo por parte de grupos militantes armados, existe una diferenciación comprobada y reconocida de los delitos que se cometan desde el poder del estado y los que lleven a cabo un grupo de particulares. Ambos tipos de delitos resultarían incomparables desde cualquier naturaleza.
Un tipo de batalla
Durante la conferencia, Cox continuó hablando de aquellos que aún hoy defienden la dictadura, lectores que en su momento fueron muy críticos con él y sus compañeros, tildándolo incluso de “comunista”. “Yo estoy diciendo todo el tiempo ‘Ustedes tienen que ir por lo menos a un juicio, por lo menos ir a la ESMA, leer por Internet’, pero no quieren”. Para Cox ese “no querer saber” es otra forma de negar el pasado.
En su relato volvió a referirse a la militancia política de los ‘70 y a los grupos armados señalando que “hubo casos de terroristas y casos que no…”. Citó el libro “Jóvenes idealistas” y remarcó que existieron jóvenes idealistas en organizaciones como ERP y Montoneros, “y también todo eso hay que tratar de aclarar. Por ejemplo, alguien me dijo que algunas madres acá posiblemente no van a querer hablar conmigo porque yo estaba diciendo que sus hijos eran subversivos… Bueno, los militares me llamaban a mí subversivo, yo era un subversivo en ese entonces. En ese entonces lo era cualquier persona pero yo nunca usé esa palabra y lo fascinante es que la excusa que los militares dieron para llevarme preso, y tuve suerte de salir de eso, era porque yo nombré a los Montoneros y era ir en contra de la ley nombrar los grupos. Uno tenía que decir organización ilegal, prohibida, etc., etc.”.
Al finalizar la conferencia, Cox se mostró optimista respecto a lo que ocurre en Argentina argumentando que “el país está pasando por un momento muy interesante, está reflejado en la prensa, en los medios, en la radio. Al mismo tiempo hay un problema también cuando hay medios en manos del gobierno. Hay que tratar, y no es fácil porque no es una decisión en América Latina, de conseguir lo que existe en Inglaterra con la BBC de Londres que es independiente pero no es comercial. Cuando un gobierno tiene la posibilidad de imponer su punto de vista en sus medios, obviamente van a tener una reacción de los privados y vamos a tener lo que tenemos hoy en día, que es un tipo de batalla. Yo creo que se puede resolver a eso, solamente nosotros los periodistas, haciendo nuestro deber, informar”.
Autor: Redacción EcoDias
jueves 14 de enero de 2010
Chile debe cumplir estandares internacionales de libertad de expresión
Organizaciones sociales fijan posición crítica ante el contenido del Proyecto de ley sobre Servicios de radiodifusión comunitaria y ciudadana recién aprobado por el Senado y hacen un llamado a la Presidenta para derogar la penalización a las radios comunitarias que transmiten sin licencia.SUSCRIBE ESTA DECLARACIÓN FIRMANDO ABAJO
Declaración
Ante la aprobación en el Congreso del proyecto de ley que crea “los servicios de radiodifusión comunitaria y ciudadana”, y su consiguiente despacho a Ley, los abajo firmantes expresamos:
1.- La iniciativa legal, que pasa a tercer trámite constitucional en la Cámara de Diputados, si bien es un avance respecto a la Ley de Mínima Cobertura de 1994, reconoce de manera limitada el lugar de la sociedad civil para administrar medios de comunicación y no garantiza el ejercicio de la libertad de expresión a todos los sectores por igual.
2.- Asimismo, el proyecto, que otorga estatuto legal a las radios comunitarias, no elimina la inequidad en el acceso al espectro radioeléctrico, como bien de uso público y patrimonio de la humanidad, pues se promueve la perpetuidad en el uso de las frecuencias en base al derecho preferente existente en Chile para renovar concesiones.
El Estado de Chile, al haber suscrito el Pacto de San José de Costa Rica, está obligado a legislar atendiendo los estándares interamericanos de libertad de expresión, que establecen que el otorgamiento de frecuencias de radio y televisión debe garantizar igualdad de oportunidades a todos los sectores sociales.
En este sentido, la consagración del derecho preferente y la renovación automática de las concesiones, sin plazos de vencimiento consagrados en la ley, hacen infructuoso cualquier intento de garantizar la diversidad y pluralidad en los medios, ya que protege a los radiodifusores que gozan de esta prerrogativa impidiendo el ingreso de nuevos actores.
La Relatoría de Libertad de Expresión de la OEA recomienda a los estados que sus políticas públicas de administración de las frecuencias radioeléctricas incluyan una reserva equitativa en todas las bandas de radiodifusión para el acceso de medios comunitarios y otros actores no comerciales, como forma de garantizar y promover la libertad de expresión. Existen legislaciones como la argentina que han acogido estas disposiciones, considerando la distribución equitativa del espectro entre los sectores público, privado y comunitario ciudadano.
3.- Con la emisión de publicidad local autorizada en la iniciativa, la ley limita el derecho de sostenibilidad económica de las radios comunitarias, restringiendo las estrategias de financiamiento sólo al ámbito local territorial en el que se encuentran estas emisoras. Esta disposición lesiona de manera grave la libertad de fundar, sostener y mantener medios de comunicación.
4.- Frente a la persecución a radios comunitarias, ocurridas en democracia, demandamos al Gobierno de la Presidenta Bachelet a tramitar con suma urgencia en el Congreso un proyecto de ley que derogue el artículo 36 B (a) de la Ley General Telecomunicaciones, que sanciona con penas de cárcel e incautación de equipos, a aquellos radiodifusores comunitarios que transmiten sin licencia.
Ninguna legislación que cumpla con los estándares internacionales en materia de libertad de expresión puede hacer uso del código penal para sancionar el derecho a la libre expresión de la ciudadanía.
5.- Finalmente, como organizaciones de la sociedad civil denunciamos ante la Comisión de Transporte y Telecomunicaciones del Senado, la manipulación del proyecto de ley de radiodifusión comunitaria promovido por la ARCHI, que, mediante el artículo 6 transitorio aprobado en la Cámara de Diputados, intentó otorgar un “perdonazo” a 35 concesionarios, en su mayoría comerciales, para renovar fuera de plazo sus frecuencias, haciendo uso arbitrario del derecho preferente y contraviniendo el espíritu de la ley.
Quienes suscriben condenamos estas prácticas que son lesivas para el ejercicio de la libertad de expresión e igualdad ante la ley, y llamamos a los parlamentarios a legislar en conciencia e independencia, para mejorar la diversidad y pluralidad de los medios de comunicación en Chile.
María Pía Matta
Presidenta Asociación Mundial de Radios Comunitarias, América Latina y el Caribe, AMARC ALC
Natacha Gómez
AMARC Chile
Raúl Rodríguez
Escuela de Periodismo Universidad de Chile
Rosario Puga
Corporación La Morada/ Radio Tierra
Paulina Acevedo
Red de Medios de los Pueblos
Juan Enrique Ortega
Eco, Educación y Comunicaciones
Andrea Gamboa Castro
Iniciativa Kaskawilla
Sebastián Feliú
Radio Encuentro de Peñalolén
Claudia Lagos
Programa de Libertad de Expresión Universidad de Chile
Alvaro Ramis
Presidente de Acción, Asociación Chilena de ONGs
Cecilia Gonzalez Rodriguez
Realizadora Audiovisual
Fundadora Radio Villa Francia
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